Óleo sobre madera
1,20 x 1,20 m
Disponible
La tierra roja es la fuerza de la materia cuando se hace vida.
Es energía de materialización, nutrición y fertilidad. Una fuerza profunda y antigua que recibe, sostiene y transforma; que hunde sus raíces en la tierra para hacer posible el florecimiento.
En ella habita una potencia arrolladora, fecunda y, a veces, indómita. Una fuerza que para dar vida también transforma, consume y devuelve a la tierra aquello que ya ha cumplido su ciclo.
La mujer emerge rodeada de flores como una expresión de esa fuerza creadora: cuerpo, naturaleza y materia formando parte de un mismo impulso vital.
La tierra que nutre.
La fuerza que florece.
La vida que, para nacer, también sabe morir.
La fuerza que florece.
La vida que, para nacer, también sabe morir.