Óleo sobre madera
1,20 x 1,20 m
Disponible
Ser no necesita explicación.
No necesita nombre, forma ni propósito. Simplemente es.
No necesita nombre, forma ni propósito. Simplemente es.
En el centro, un núcleo oscuro sostiene pequeñas semillas de luz. Alrededor, la materia se abre y se expande en una corriente de color, como si toda la existencia naciera de ese punto y regresara a él.
El Ser es ese centro inmóvil en medio del movimiento. Lo que permanece mientras todo cambia. Una presencia anterior a las formas, que no necesita hacerse visible para existir.
El amarillo se extiende como luz, como vida, como conciencia. El rojo guarda la fuerza, el impulso, la materia que late. Y en el centro, aquello que no se mueve: la esencia.
Ser es habitar el instante sin necesidad de convertirse en otra cosa.
No hacer.
No buscar.
No llegar.
Simplemente, Ser.
No buscar.
No llegar.
Simplemente, Ser.