Óleo sobre madera
1,20 x 1,20 m
colección privada
La obra representa ese instante primordial en el que la vida toma forma. Una matriz que acoge, nutre y da origen; un espacio donde lo invisible se convierte en cuerpo y la existencia comienza a desplegarse.
Las formas orgánicas se entrelazan como tejidos, raíces, semillas y embriones. Todo parece nacer de un mismo lugar, unido por una memoria común.
Somos hijos de una misma Madre: gestados en su seno y encarnados en materia. Cada vida adopta una forma diferente, única, pero todas participan de un mismo origen.
Una Madre.
Infinitas formas.
Una misma vida encarnándose en la materia.
Infinitas formas.
Una misma vida encarnándose en la materia.